La verdad, estoy con la mente dispersa.
Tengo poco tiempo para todo lo que quiero. Necesito vacaciones (y acabo de volver...) y me encantaría sentarme un día y dejar el blog super bonito, super usable, super accesible y todas esas cosas que como diseñadora / maquetadora web hago en mi trabajo.
Además, por si todo eso no fuera ya poco, me encantaría sentarme y escribir sobre las cosas que escribo (proyectos, patrones, ideas...) dándoles mi toquecillo personal. Con mis pequeñas cosas, mis grandes neuras, mis problemas al hacerlos y mi satisfacción cuando lo consigo (si lo consigo)
Al final siempre acabo escribiendo deprisa y corriendo porque hace mucho que tengo esa entrada en borradores y no encuentro el momento de sentarme y ponerme a ello. Y suelo ser de lo más neutral.
Y no me gusta, porque no aporto nada nuevo. Nada mío de mi, de lo que soy ahora, y que soy la única que lo puede hacer.
En fin.
No sé cuándo será, pero tengo el firme propósito de conseguirlo.
Cualquier día nos sorprendo a todos (yo voy en el lote) y encuentro el puntito que me gusta para llevar un blog que me encanta de algo que me apasiona con soltura y normalidad. Siendo, sencillamente, yo misma.
Buenos propósitos
martes, 23 de agosto de 2016
martes, 19 de julio de 2016
Quién no conozca la página www.lalylala.com/ no sabe lo que se pierde
Personalmente es uno de mis patrones favoritos. Ya tengo dos en mi colección (la cangurita Kira y la vampira Vlad) y a la espera de tener tiempo está el último que sacó hace un par de semanas: el caballito de mar.
No son patrones baratos, aunque he visto más caros.
Hay que tener cuidado dónde se compran, porque el mismo patrón se le aplican precios diferentes (en función del porcentaje que quiera sacar la tienda que los distribuye), recomiendo pasearse por todas las opciones hasta encontrar el más económico, después de todo a la dueña de estas preciosas Lalys, y responsable de todo el trabajao que llevan, le van a pagar lo mismo...
Son de dificultad media.
Debo decir que es de los trabajos más largos que he hecho hasta ahora, después de todo, llevo nada en el mundillo.
Además hay mil verisones, diferentes modelos y animales en pinterest, de verdad que dan mucho juego:
Para el próximo post a ver si consigo fotos decentes de mis Lalys (o laliloleilo, como dicen en mi casa) y las enseño.
Personalmente es uno de mis patrones favoritos. Ya tengo dos en mi colección (la cangurita Kira y la vampira Vlad) y a la espera de tener tiempo está el último que sacó hace un par de semanas: el caballito de mar.
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| Sepp caballito de mar |
No son patrones baratos, aunque he visto más caros.
Hay que tener cuidado dónde se compran, porque el mismo patrón se le aplican precios diferentes (en función del porcentaje que quiera sacar la tienda que los distribuye), recomiendo pasearse por todas las opciones hasta encontrar el más económico, después de todo a la dueña de estas preciosas Lalys, y responsable de todo el trabajao que llevan, le van a pagar lo mismo...
Son de dificultad media.
Debo decir que es de los trabajos más largos que he hecho hasta ahora, después de todo, llevo nada en el mundillo.
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| Kira la cangura |
![]() |
| Lalylala en Pinterest |
martes, 21 de junio de 2016
Me he debatido ampliamente sobre si meter temas como este aquí. Al final, como es algo tan "hecho a mano" como cualquiera de mis muñecos de lana, he decidido incluirlo.
Para quién no sepa qué es un bullet journal, primero una pequeña explicación:
Básicamente es una agenda a medida
Soy de las que no se apañan con agendas tradicionales. Siempre me sobra espacio (y es algo que me fastidia), y para mi gusto ocupan demasiado, son demasiado rígidas. Y la cosa es que no me gusta cargar con algo (ya sea un cuaderno grande o uno pequeño) en el que la mitad de las hojas se podrían arrancar. Es un peso inútil. Y un espacio en el bolso que no tiene por qué ocupar.
Soy muy rara para eso, no me gusta llevar bolsos, no me gusta que estén llenos de cosas. Así que llevo lo imprescindible y a veces, si el bolso es grande, hasta alguna cosa simplemente útil, pero que no suelo usar, pero eso es de lo más raro. En cuanto puedo: el bolso en casa.
Una agenda que la mitad de los días se me olvidará mirar o actualizar y que me tiene tan encasillada con su rigidez... no es para mi
Y mira que he tenido, en el colegio nos hacían llevar una
En el embarazo pensé que para llevar un poco de orden con los médicos me sería útil
¡¡error!!
Como decían por ahí "qué pena de árbol..."
Y un día me encontré con el concepto de Bullet Journal
Y en la descripción de la chica había dos claves que me convencieron a probar el sistema:
1. Si las agendas tradicionales no son para ti
2. Si te encanta hacer listas
¿Listas? ¿en serio?
Soy adicta a las listas, haría listas de las listas que tengo
¿Y sabéis qué es lo mejor?
¡¡¡¡Que en el bullet tengo mi lista de las listas!!!!
Vale, técnicamente se llama "Indice" pero no nos engañemos: es la lista de las listas, con numeración, para poner un poco de orden.
Llevo unos 4 meses utilizando este sistema, y me encanta.
Sigo siendo igual de desorganizadamente organizada, sigo teniendo problemas para ser ultra constante, incluso para cumplir los excesos que me marco en un día.
O un poquito menos...
Porque poco a poco vas adaptando tu bullet a lo que realmente eres tú, y no al revés. Encuentras poco a poco tu orden y tu libreta te acompaña, no te limita.
Y por ejemplo me he dado cuenta de que no puedo programar más de 2 o 3 tareas por día, y eso según el día y según la tarea. Porque no tengo tiempo material, acabo agotada y al copiar 4 días lo mismo una acaba viéndolo con perspectiva.
Eso, diréis, lo podía haber visto en una agenda tradicional, pero de todas las que he tenido, con ninguna lo había conseguido.
Además hay toda una comunidad sobre el tema. Hay ejemplos en pinterest (y en mil blogs...) de hacks para las planificaciones mensuales, anuales...
Mi hack más útil para mi forma de (no) hacer las cosas es "mis tareas semanales".
Me resulta más sencillo volcar todo lo que estaría bien hacer esa semana en vez de hacerlo día por día. (¡ojo! es importante diferenciar: "tengo que hacer" a "estaría bien", porque si se va a acabar el mundo si no lo haces, pues sí, lo tienes que hacer. En caso contrario, obligarte a pensar que lo tienes que hacer sí o sí, sólo te dejará un sentimiento de culpa y una carga de conciencia innecesaria si al final decides o te toca posponerlo. Y eso a mi me agobia y me bloquea mucho, así que he pasado a decirme que es algo que iría bien, pero que el mundo seguirá girando aunque prefiera tumbarme a leer con mi hija en vez de completar esa tarea. Es tonto, pero funciona)
¿Y por qué es más sencillo pensar en semana que en días?
Porque siempre hay cosas para hacer, y siempre se me olvidan cosas... Si lo pongo en las tareas mensuales es demasiado tiempo para cumplirlo. Si lo voy poniendo día a día acabo con ristras enormes algunos días con cosas que sé con total seguridad que ese día no voy a poder cumplir y que copiaré al siguiente.
Así me recuerdo dentro de un plazo razonable las cosas que más prisa corren. Y según se va viendo cada día, voy tomando de esa lista. Si no tiene plazo, va a las mensuales o semanales, según urgencia.
Lo normal, por lo que he leído, es elegir una libreta tipo "Moleskine" Hay varias marcas similares.
Pero como no tenía como claro si me iba a gustar o si me iba a adaptar a este sistema, pillé la primera libreta de casa que me gustó que tenía un tamaño cómodo para mi.
Otra de las cosas que es muy personal es todo el material que quieras usar: rotuladores de colores, washi tape, sellos, dibujos a acuarela, a carboncillo... lo que quieras.
En mi caso como lo empecé para probar (con mucha ilusión, pero sin un exceso de fe) con un boli negro me fue suficiente. Más tarde añadí los rotuladores de colores (que encontré en un cajón y me vino la utilidad a la cabeza jeje) y luego otro más para las listas, y que con el cambio de color las encuentre mejor... o destacar algunas cosas, por ejemplo.
Para empezar a usarlo recomiendo la lectura de esta serie de post: waselwasel.com cortesía de Gema, de wasel wasel
Y del tema me estaría hablando párrafos y párrafos, por si no se ha notado, así que me parece un buen momento para dejarlo aquí.
Sed buenos!
Para quién no sepa qué es un bullet journal, primero una pequeña explicación:
Básicamente es una agenda a medida
Soy de las que no se apañan con agendas tradicionales. Siempre me sobra espacio (y es algo que me fastidia), y para mi gusto ocupan demasiado, son demasiado rígidas. Y la cosa es que no me gusta cargar con algo (ya sea un cuaderno grande o uno pequeño) en el que la mitad de las hojas se podrían arrancar. Es un peso inútil. Y un espacio en el bolso que no tiene por qué ocupar.
Soy muy rara para eso, no me gusta llevar bolsos, no me gusta que estén llenos de cosas. Así que llevo lo imprescindible y a veces, si el bolso es grande, hasta alguna cosa simplemente útil, pero que no suelo usar, pero eso es de lo más raro. En cuanto puedo: el bolso en casa.
Una agenda que la mitad de los días se me olvidará mirar o actualizar y que me tiene tan encasillada con su rigidez... no es para mi
Y mira que he tenido, en el colegio nos hacían llevar una
En el embarazo pensé que para llevar un poco de orden con los médicos me sería útil
¡¡error!!
Como decían por ahí "qué pena de árbol..."
Y un día me encontré con el concepto de Bullet Journal
Y en la descripción de la chica había dos claves que me convencieron a probar el sistema:
1. Si las agendas tradicionales no son para ti
2. Si te encanta hacer listas
¿Listas? ¿en serio?
Soy adicta a las listas, haría listas de las listas que tengo
¿Y sabéis qué es lo mejor?
¡¡¡¡Que en el bullet tengo mi lista de las listas!!!!
Vale, técnicamente se llama "Indice" pero no nos engañemos: es la lista de las listas, con numeración, para poner un poco de orden.
Llevo unos 4 meses utilizando este sistema, y me encanta.
Sigo siendo igual de desorganizadamente organizada, sigo teniendo problemas para ser ultra constante, incluso para cumplir los excesos que me marco en un día.
O un poquito menos...
Porque poco a poco vas adaptando tu bullet a lo que realmente eres tú, y no al revés. Encuentras poco a poco tu orden y tu libreta te acompaña, no te limita.
Y por ejemplo me he dado cuenta de que no puedo programar más de 2 o 3 tareas por día, y eso según el día y según la tarea. Porque no tengo tiempo material, acabo agotada y al copiar 4 días lo mismo una acaba viéndolo con perspectiva.
Eso, diréis, lo podía haber visto en una agenda tradicional, pero de todas las que he tenido, con ninguna lo había conseguido.
Además hay toda una comunidad sobre el tema. Hay ejemplos en pinterest (y en mil blogs...) de hacks para las planificaciones mensuales, anuales...
Mi hack más útil para mi forma de (no) hacer las cosas es "mis tareas semanales".
Me resulta más sencillo volcar todo lo que estaría bien hacer esa semana en vez de hacerlo día por día. (¡ojo! es importante diferenciar: "tengo que hacer" a "estaría bien", porque si se va a acabar el mundo si no lo haces, pues sí, lo tienes que hacer. En caso contrario, obligarte a pensar que lo tienes que hacer sí o sí, sólo te dejará un sentimiento de culpa y una carga de conciencia innecesaria si al final decides o te toca posponerlo. Y eso a mi me agobia y me bloquea mucho, así que he pasado a decirme que es algo que iría bien, pero que el mundo seguirá girando aunque prefiera tumbarme a leer con mi hija en vez de completar esa tarea. Es tonto, pero funciona)
¿Y por qué es más sencillo pensar en semana que en días?
Porque siempre hay cosas para hacer, y siempre se me olvidan cosas... Si lo pongo en las tareas mensuales es demasiado tiempo para cumplirlo. Si lo voy poniendo día a día acabo con ristras enormes algunos días con cosas que sé con total seguridad que ese día no voy a poder cumplir y que copiaré al siguiente.
Así me recuerdo dentro de un plazo razonable las cosas que más prisa corren. Y según se va viendo cada día, voy tomando de esa lista. Si no tiene plazo, va a las mensuales o semanales, según urgencia.
Lo normal, por lo que he leído, es elegir una libreta tipo "Moleskine" Hay varias marcas similares.
Pero como no tenía como claro si me iba a gustar o si me iba a adaptar a este sistema, pillé la primera libreta de casa que me gustó que tenía un tamaño cómodo para mi.
Otra de las cosas que es muy personal es todo el material que quieras usar: rotuladores de colores, washi tape, sellos, dibujos a acuarela, a carboncillo... lo que quieras.
En mi caso como lo empecé para probar (con mucha ilusión, pero sin un exceso de fe) con un boli negro me fue suficiente. Más tarde añadí los rotuladores de colores (que encontré en un cajón y me vino la utilidad a la cabeza jeje) y luego otro más para las listas, y que con el cambio de color las encuentre mejor... o destacar algunas cosas, por ejemplo.
Para empezar a usarlo recomiendo la lectura de esta serie de post: waselwasel.com cortesía de Gema, de wasel wasel
Y del tema me estaría hablando párrafos y párrafos, por si no se ha notado, así que me parece un buen momento para dejarlo aquí.
Sed buenos!
viernes, 27 de mayo de 2016
Como ya dije, las kokeshi fueron el primer patrón que compré y que logré con resultados bastante aceptables. Y todo el mundo se apuntó a la moda kokeshi de la casa...
Y he acabado haciendo de mil colores, con moño para arriba, dos moños, hasta dos coletas!!
Y lo curioso es que entre ellas no se parecen más que en el negro de los ojos, porque no sé qué hago que con el mismo patrón salen tan distintas.
Esta morada es la primera que conseguí que saliera decente, así que puede decirse que es mi primer amigurumi, no solo kokeshi, que consigo hacer bien, hace ya muchos meses, cómo pasa el tiempo...
Tengo hasta versión llavero, porque mi hermana me dijo que la quería para encontrar las llaves que siempre le cuesta un siglo, pero lo cierto es que aunque no son muy grandes como llavero las veía excesivas. Así que encontré esta otra más cabezona, pero que con su tamaño es perfecta para colgar.
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| Patrón gratuito de la mini cabezona: kandjdolls |
La verdad es que son sencillas, rápidas y graciosas, ambas versiones, te dan para practicar no sólo los puntos, sino luego los adornos y las costuras, para experimentar con colores, combinaciones, poner botones, abalorios, lazos...
Ahora que lo pienso, hace tiempo que no hago ninguna, igual este fin de semana desentierro el patrón y me pongo manos a la obra. Eso si consigo terminar el mandala que tengo a punto de caramelo, pero que me está costando un poquito ponerme con él...
¡¡buen finde!!
miércoles, 18 de mayo de 2016
Debo confesar que el trapillo no entraba ni en mi vocabulario ni en mis proyectos de ganchillo en mis inicios más iniciales.
Ni se me había ocurrido que esa madeja que había comprado en los chinos para hacer pruebas con las pomponeras (hacer pompones es un vicio que de vez en cuando aún me consiento, pero muy de vez en cuando jeje) me iba a servir tan bien.
Pero lo cierto es que esa hebra gorda va estupendamente para empezar a hacer cadenetas, a ver por dónde pasas la aguja y todo eso sin preocuparte de que se te enreda en los hilos o que no se ve, o mil cosas más que te suceden cuando empiezas.
Tampoco es que sea lo mejor del mundo, tiene sus inconvenientes, como que la postura de la mano que sujetas la aguja suele ser diferente (porque hay que hacer mucha más fuerza, así que a mi personalmente me va mejor agarrarla como si me la quisieran robar que esa forma elegante como cuando haces cualquier otra cosa. Y sí, sea como sea la forma de coger la aguja, seguro que es de lo más elegante, faltaría más) y por eso mismo es mucho más cansado.
Pero bueno, para hacer un cesto sencillo no hace falta mucha concentración ni muchos conocimientos. Como método anti estrés funciona perfectamente, es de las cosas más útiles y prácticas que suelo hacer (mi madre estaría orgullosa) y siempre vienen bien. Además suelen ser detalles perfectos para regalar, seguro que le encuentran utilidad en un plis plas.
De hecho todo el mundo se apunta enseguida al "¿Es para mi?"
Como el de la foto de arriba, que me lo hice para mi, pero se lo agenció mi madre y mi hermana ya dejó caer que le gustaba mucho...
Una pena, pero esos colores los acabé con este cesto cuadrado de arriba.
Lo dicho, todo un vicio... redondos, cuadrados, hay hasta en forma de estrella. De momento soy bastante conservadora, pero los hay muy bonitos, los hay elegantes y los hay divertidos, enormes y pequeños. Poco a poco seguro que voy haciendo más.
Porque a mi me sirven también cuando un patrón se me resiste.
Creo que ya he comentado una galleta que se me resistió un día, una mezcla entre un patrón complicado para mi nivel y un ovillo especialmente traicionero (ahora lo tengo domado, pero en su día me hizo sudar) y tras hacer y deshacer un millón de veces, al final lo aparqué, hice un cesto en media hora y me fui a dormir con la sensación estupenda de haber hecho algo y no quedarme con mis "esto es una mierda, que no valgo para hacerlo, que se me da fatal, nunca aprenderé... (y un largo etc)" que me dejó la dichosa galletita.
A ver si me animo y el próximo día pongo algún patrón de cestos de trapillo, con esos seguro que me atrevo jejeje
martes, 19 de abril de 2016
Sigo siendo una novata, no llevo ni un año enganchada al ganchillo. Así que hablo desde la total experiencia y con el recuerdo fresco. Las 5 cosas que mejor me han venido y lo que le diría a cualquiera que empezara y quisiera consejos (que no todos los quieren oír)
1. El ovillo, fundamental
Ahora entiendo un poco más de lanas y algodones, pero en un principio no entendía ni papa, ni falta que le hace a alguien que va a probar a hacer algo bonito (para gustos colores) ganchillo en mano por primera vez y sin saber si le gusta o no, o si se le da bien o no.
Hay muchas variedades, por supuesto colores, hay tipos y tipos de ovillos, pero mi recomendación para quien no ha empuñado jamás un ganchillo es escoger un algodón tipo anchor creativa o SCM Catania, son prácticamente iguales.
¿Por qué?
Sencillo: de los que he probado, y han sido bastantes, no todos los que quiero probar, pero bastantes, han sido los más agradecidos de manejar. Al ser algodón, estar bastante apretados y tener algo de cera, tienen mucha consistencia y es difícil que se enganchen, y parece mentira lo fácil que es que suceda.
Hay algodones muy bonitos, muy suaves, como el Natura de DMC, o los Cotton Nature de HilaturasLM, quedan preciosas las cosas hechas con esos algodones, pero pueden desesperar si los usas al principio.
Además los Natura son ovillos caros, así que mejor guardarlos para cuando se pueda aprovechar, y puedo constatar que luego se pueden usar sin problema, es lo que hace la práctica.
2. El ganchillo, indispensable
Obviamente sin ganchillo poco haces, elegirlo ya es más complicado.
De bambú, metálicos tradicionales, de plástico, ergonómicos... y... ¿qué número?
Yo me pasé un par de noches buscando información sobre este tema. Y acabé cogiéndome un estuche con todos los números del mundo, de bambú y, en el caso de numeraciones bajas, metálicos con mango de bambú, a muy buen precio (creo que algún sitio anteriormente ya los he nombrado). A mi la jugada de bueno, bonito y barato me salió muy bien, la verdad. Eran cómodos, se manejaban bien, tenía todas las numeraciones del mundo que podía necesitar y además me parecían muy bonitos. Como su precio era más que razonable se puede decir que lo tenían todo.
Hasta que se me rompió uno con el trapillo y me pude poner más pija y comprar unos ergonómicos algo más caros.
La verdad es que son muy cómodos. Son marca KnitPro y puede que no sean de la gama más alta, pero se manejan de maravilla.
La cuestión es que para cualquiera que empieza, los baratitos están muy bien, con su estuche recogidos y todo.
Si ya se sabe qué ovillo se va a usar, comprar únicamente el que se necesita ahí tampoco es mala idea, aunque sinceramente, sigo recomendando el estuche con el pack, por si acaso... Nunca sabes a qué te vas a dedicar al final, lo normal es ir probando grosores de lanas y algodones, ir cogiendo postura y ver cómo tensas (si haces muñecos tienes que hacer un punto apretado, así que dependerá de tu tensión el usar un número u otro, por ejemplo)
3. Marcar las vueltas, totalmente necesario
Ahora, debo admitir, cuando empiezo el muñequillo y hasta que subo a 30 o 36 puntos por vuelta,a veces más según lo espabilada que esté ese día, no uso marcadores. Es por vagancia, lo admito.
Pero también admito que en un principio si no marcaba, deshacía. Aunque estuviera en la vuelta 2
Tenía demasiadas cosas nuevas en mente, demasiados números a la vez, y me distraía con facilidad, además como siempre me ponía de noche, siempre estaba más dormida de lo deseable.
Y cuando se trabaja en línea es más fácil contar, pero en círculos, y más al principio, cuesta muchísimo.
Así que ya sea con marcadores de plástico tipo imperdible, un clip o un hilo que haga contraste, es muy importante marcar el inicio de cada vuelta. De verdad, uno se ahorra el deshacer muchas veces con ese gesto.
Para trabajos pequeños, van mejor los primeros o un hilo que haga contraste, porque los otros tropiezas al ir girando.
Y aquí hay un tutorial para hacerlos en casa, no he probado, pero tienen muy buena pinta, cortesía de ArteFriki:
4. El resto de útiles, cuestión de gustos
La verdad es que no hacen falta demasiadas cosas. Pero sí se debe tener unas buenas tijeras, un par, mínimo, de agujas laneras (aunque yo aproveché las que tenía de punto de cruz, con un ojal grande y sin punta, van perfectas, aunque las que tenía se quedan algo cortas a veces), marcadores de vuelta y un estuche para guardarlo todo y que no se pierda y se pueda llevar de un lado a otro sin problema.
En el caso de los amigurumis o muñecos en general, además va bien un cojín (los de los chinos van estupendos) para sacarle el relleno, y si se consiguen ojos de seguridad y adornos varios, es ya para los más pros.
¿que todo esto es necesario? No, la verdad, pero es práctico tenerlo a mano.
Aunque no es del todo un "útil" como tal, aquí voy a meter otra cosa que va bien tener: una cuenta de pinterest!!!
Soy anti redes sociales, mi blog me hace ilusión, pero le hago menos caso del que debería, lo admito, y mi cuenta de Facebook lleva muerta ni sé el tiempo, pero Pinterest es el buscador de ideas, inspiraciones y patrones, para mi, por excelencia. Mucho mejor que Google (y eso que adoro Google). Así que para mi es un indispensable, más que las tijeras (que con las de las uñas te vale) o los ojos de seguridad (si no es para niños, con un botón quedan estupendos también)
5. Las posturas y el estilo
Encuentra el tuyo propio. Hay muchas formas de coger las agujas, de tensar el hilo... cada vez que veo un tutorial en youtube descubro una nueva forma de coger la aguja.
Así que está muy bien lo de guiarte al principio, pero lo mejor es encontrar la postura con la que estar cómodo, y olvidarse de lo que se diga en los libros, blogs y demás. Cada uno tenemos una mano, un hombro y una forma de sentarnos. Y con eso lo digo todo.
Estas son las 5 cosas que recuerdo más importantes y que he visto que al empezar me venía bien, como siempre habrá más y habrá a quién no le sirva para nada. En cualquier caso el tener alguna referencia nunca está de más.
¡¡sed buenos!!
1. El ovillo, fundamental
Ahora entiendo un poco más de lanas y algodones, pero en un principio no entendía ni papa, ni falta que le hace a alguien que va a probar a hacer algo bonito (para gustos colores) ganchillo en mano por primera vez y sin saber si le gusta o no, o si se le da bien o no.
Hay muchas variedades, por supuesto colores, hay tipos y tipos de ovillos, pero mi recomendación para quien no ha empuñado jamás un ganchillo es escoger un algodón tipo anchor creativa o SCM Catania, son prácticamente iguales.
¿Por qué?
Sencillo: de los que he probado, y han sido bastantes, no todos los que quiero probar, pero bastantes, han sido los más agradecidos de manejar. Al ser algodón, estar bastante apretados y tener algo de cera, tienen mucha consistencia y es difícil que se enganchen, y parece mentira lo fácil que es que suceda.
Hay algodones muy bonitos, muy suaves, como el Natura de DMC, o los Cotton Nature de HilaturasLM, quedan preciosas las cosas hechas con esos algodones, pero pueden desesperar si los usas al principio.
Además los Natura son ovillos caros, así que mejor guardarlos para cuando se pueda aprovechar, y puedo constatar que luego se pueden usar sin problema, es lo que hace la práctica.
2. El ganchillo, indispensable
Obviamente sin ganchillo poco haces, elegirlo ya es más complicado.
De bambú, metálicos tradicionales, de plástico, ergonómicos... y... ¿qué número?
Yo me pasé un par de noches buscando información sobre este tema. Y acabé cogiéndome un estuche con todos los números del mundo, de bambú y, en el caso de numeraciones bajas, metálicos con mango de bambú, a muy buen precio (creo que algún sitio anteriormente ya los he nombrado). A mi la jugada de bueno, bonito y barato me salió muy bien, la verdad. Eran cómodos, se manejaban bien, tenía todas las numeraciones del mundo que podía necesitar y además me parecían muy bonitos. Como su precio era más que razonable se puede decir que lo tenían todo.
Hasta que se me rompió uno con el trapillo y me pude poner más pija y comprar unos ergonómicos algo más caros.
La verdad es que son muy cómodos. Son marca KnitPro y puede que no sean de la gama más alta, pero se manejan de maravilla.
La cuestión es que para cualquiera que empieza, los baratitos están muy bien, con su estuche recogidos y todo.
Si ya se sabe qué ovillo se va a usar, comprar únicamente el que se necesita ahí tampoco es mala idea, aunque sinceramente, sigo recomendando el estuche con el pack, por si acaso... Nunca sabes a qué te vas a dedicar al final, lo normal es ir probando grosores de lanas y algodones, ir cogiendo postura y ver cómo tensas (si haces muñecos tienes que hacer un punto apretado, así que dependerá de tu tensión el usar un número u otro, por ejemplo)
3. Marcar las vueltas, totalmente necesario
Ahora, debo admitir, cuando empiezo el muñequillo y hasta que subo a 30 o 36 puntos por vuelta,a veces más según lo espabilada que esté ese día, no uso marcadores. Es por vagancia, lo admito.
Pero también admito que en un principio si no marcaba, deshacía. Aunque estuviera en la vuelta 2
Tenía demasiadas cosas nuevas en mente, demasiados números a la vez, y me distraía con facilidad, además como siempre me ponía de noche, siempre estaba más dormida de lo deseable.
Y cuando se trabaja en línea es más fácil contar, pero en círculos, y más al principio, cuesta muchísimo.
Así que ya sea con marcadores de plástico tipo imperdible, un clip o un hilo que haga contraste, es muy importante marcar el inicio de cada vuelta. De verdad, uno se ahorra el deshacer muchas veces con ese gesto.
Estos se pueden comprar en crochet10.com
Y aquí hay un tutorial para hacerlos en casa, no he probado, pero tienen muy buena pinta, cortesía de ArteFriki:
4. El resto de útiles, cuestión de gustos
La verdad es que no hacen falta demasiadas cosas. Pero sí se debe tener unas buenas tijeras, un par, mínimo, de agujas laneras (aunque yo aproveché las que tenía de punto de cruz, con un ojal grande y sin punta, van perfectas, aunque las que tenía se quedan algo cortas a veces), marcadores de vuelta y un estuche para guardarlo todo y que no se pierda y se pueda llevar de un lado a otro sin problema.
En el caso de los amigurumis o muñecos en general, además va bien un cojín (los de los chinos van estupendos) para sacarle el relleno, y si se consiguen ojos de seguridad y adornos varios, es ya para los más pros.
¿que todo esto es necesario? No, la verdad, pero es práctico tenerlo a mano.
Aunque no es del todo un "útil" como tal, aquí voy a meter otra cosa que va bien tener: una cuenta de pinterest!!!
Soy anti redes sociales, mi blog me hace ilusión, pero le hago menos caso del que debería, lo admito, y mi cuenta de Facebook lleva muerta ni sé el tiempo, pero Pinterest es el buscador de ideas, inspiraciones y patrones, para mi, por excelencia. Mucho mejor que Google (y eso que adoro Google). Así que para mi es un indispensable, más que las tijeras (que con las de las uñas te vale) o los ojos de seguridad (si no es para niños, con un botón quedan estupendos también)
5. Las posturas y el estilo
Encuentra el tuyo propio. Hay muchas formas de coger las agujas, de tensar el hilo... cada vez que veo un tutorial en youtube descubro una nueva forma de coger la aguja.
Así que está muy bien lo de guiarte al principio, pero lo mejor es encontrar la postura con la que estar cómodo, y olvidarse de lo que se diga en los libros, blogs y demás. Cada uno tenemos una mano, un hombro y una forma de sentarnos. Y con eso lo digo todo.
Estas son las 5 cosas que recuerdo más importantes y que he visto que al empezar me venía bien, como siempre habrá más y habrá a quién no le sirva para nada. En cualquier caso el tener alguna referencia nunca está de más.
¡¡sed buenos!!
viernes, 1 de abril de 2016
Rebeca es una muñeca muy especial. De hecho es la más bonita del mundo.
Forma parte del proyecto "baby pelones" que si no conocéis recomiendo mirar.
Llegó a esta casa hace ya unos meses, fue una dura elección, sólo podíamos llevarnos una y todas tenían ese algo especial que te hace imposible decidirte. Al final la que conquistó el corazón de la pequeña bruji fue Rebeca, así la bautizó en cuanto se subió al coche, que lleva un pañuelo diseñado por María
Y Rebeca siempre va acompañada por un conejillo rosa, así que cuando le dije que tenía que hacerle a su amigo una foto para el blog, ella dijo que le parecía estupendo, que no tenía ninguna foto de los dos juntos.
El pequeño conejo rosa de Rebeca es un patrón gratuito, que se puede ver en allaboutami.com - springbunniespattern. Un patrón muy sencillo y muy bien explicado que se hace en un par de ratillos con muy buenos resultados.
Y es rosa por una serie de catastróficas desdichas, y porque esa noche, debe ser, me encontraba yo un poco rosa...
Rebeca no se separa de él ni un momento, ya lo dicen: "ningún niño sin juguete", así que Rebeca no podía ser menos
Forma parte del proyecto "baby pelones" que si no conocéis recomiendo mirar.
Llegó a esta casa hace ya unos meses, fue una dura elección, sólo podíamos llevarnos una y todas tenían ese algo especial que te hace imposible decidirte. Al final la que conquistó el corazón de la pequeña bruji fue Rebeca, así la bautizó en cuanto se subió al coche, que lleva un pañuelo diseñado por María
Y Rebeca siempre va acompañada por un conejillo rosa, así que cuando le dije que tenía que hacerle a su amigo una foto para el blog, ella dijo que le parecía estupendo, que no tenía ninguna foto de los dos juntos.
El pequeño conejo rosa de Rebeca es un patrón gratuito, que se puede ver en allaboutami.com - springbunniespattern. Un patrón muy sencillo y muy bien explicado que se hace en un par de ratillos con muy buenos resultados.
Y es rosa por una serie de catastróficas desdichas, y porque esa noche, debe ser, me encontraba yo un poco rosa...
Rebeca no se separa de él ni un momento, ya lo dicen: "ningún niño sin juguete", así que Rebeca no podía ser menos
¡¡Que la risa te acompañe!! (juegaterapia.org)
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